Organiza Grupo Prisa
Pedro Sánchez en el Foro World in Progress
Intervención del presidente del Gobierno en el foro internacional World in Progress, organizado por el Grupo Prisa, celebrado en el Palau de Congressos de Catalunya en Barcelona
2 de noviembre de 2026. Fuente: RTVE Noticias en YouTube
- Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, 27 minutos

Pedro Sánchez
Presidente del Gobierno de España
Empieza en el minuto 01:02. Dura 27 minutos
Explorar análisis de discursosFotografía: Nebojša Tejić/STA (Gobierno de Eslovenia), Dominio público.
01:02 Muchas gracias. En primer lugar, quisiera dar… Las gracias al presidente de la Generalitat de Cataluña, por supuesto al ministro José Manuel, a la ministra Elma, al delegado del Gobierno recién nombrado, por supuesto al consejero y consejera del Gobierno de la Generalitat de Cataluña que nos acompañan, al alcalde de Barcelona, al presidente del Grupo Prisa, estimado Josep. A la consejera delegada del Grupo Prisa, a la presidenta del World in Progress, a Arantxa, veo también al alcalde de Málaga, por aquí, alcalde, y, por supuesto, al resto de autoridades, señoras y señores.
01:44 Quisiera, lógicamente, comenzar mis primeras palabras dedicándolas a las víctimas del accidente de Urda. A las 69 personas que perdieron la vida el pasado miércoles, porque como dije horas después de este terrible accidente, detrás de cada una de esas vidas hay un nombre, hay una madre, hay un hijo, hay una compañera de trabajo, hay un amigo. Hay decenas de familias rotas por culpa de un accidente que jamás debió suceder. Y hay también un país entero que llora junto a ellas. A esas familias me gustaría trasladarles desde esta tribuna que en nombre del Gobierno de España y, por supuesto, en el mío propio, estamos y vamos a estar a su lado. Vamos a acompañarlas en cada uno de los pasos, en el duelo, por supuesto, y en cada trámite. Pero también en la búsqueda de las respuestas que debemos encontrar a lo que nunca debió suceder.
02:43 Ese recuerdo también me gustaría hacerlo extensivo en estas mis primeras palabras para los 34 heridos que siguen hospitalizados y para quienes viven estas horas a su lado entre angustia y esperanza. Les deseamos de corazón una pronta recuperación. Como saben, los investigadores independientes y la propia justicia trabajan para esclarecer los hechos de este accidente. Lo harán con todos los medios que sean necesarios para esclarecer las causas con total transparencia y de forma exhaustiva y rigurosa. Lo he dicho en alguna otra ocasión, pero me gustaría volver a reiterarlo. Nuestra principal obligación como Gobierno de España es recuperar esa confianza quebrada por parte de los ciudadanos en la alta velocidad. Cuanto antes y cueste lo que cueste. No tengo la menor duda de que vamos a ser capaces de hacerlo.
03:42 Debemos, evidentemente, actuar en distintos frentes, pero el más urgente y probablemente el absolutamente prioritario en estas horas es el de la ayuda a las víctimas. Y por eso sí me gustaría anunciar aquí el que mañana en el Consejo de Ministros aprobaremos un decreto basado en el escudo de ayudas que ya pusimos en marcha en el anterior accidente, el accidente de Adamuz. Este decreto tendrá cuatro ejes, el primero de ellos un esquema de ayudas que dobla la cuantía del seguro obligatorio de pasajeros. En segundo lugar, un mecanismo específico de anticipo de indemnizaciones. En tercer lugar, un procedimiento de incapacidad temporal específico para dar cobertura mejorada a las víctimas de ese accidente. Y, finalmente, la puesta en marcha de oficinas de atención integral y personalizada en las delegaciones y en las subdelegaciones de las comunidades autónomas de residencia de las personas afectadas.
04:44 Quiero decirles, en consecuencia, que estos días, en medio del dolor, también hemos visto lo mejor de nuestro país. Lo vimos en los servicios de emergencia, en los equipos del 112, en la Guardia Civil, en los bomberos. En nuestros militares de la UME, en los sanitarios que trabajaron junto a las vías y, por supuesto, también en los hospitales de Castilla-La Mancha. Y también en quienes trabajan en las tareas de identificación de las víctimas o en las tareas cada vez más importantes en este tipo de emergencias de apoyo psicológico a las familias. Lo vimos también en Urda, un pueblo de 2.500 habitantes que se volcó. Para poder atender a los heridos con todo lo que tenía.
05:28 Y en medio del dolor estos días también hemos visto imágenes y relatos que hablan de esperanza, como por ejemplo algo que tuvo eco en muchos medios de comunicación, por supuesto también en la Cadena SER y El País, que fue ese guardia civil que se adentró en uno de los vagones más afectados y que contra todo pronóstico e indicios encontró una joven con vida. Sujetó su mano con fuerza y ni él ni el resto de profesionales volvieron a soltarla durante la hora entera que transcurrió hasta poder liberarla. Eso es España. Ese es nuestro país. Un país que ante una adversidad tan grande como la que sufrimos la pasada semana se une como ningún otro país en el mundo y que no pregunta ni duda a la hora de ofrecer ayuda con todo lo que tiene.
06:17 Esto también nos deja una importante lección que me gustaría compartir con los ciudadanos a través del Grupo Prisa. Cuando todo se rompe, lo que nos sostiene es aquello que es de todos. Una sanidad pública, unos servicios de emergencia públicos, unas fuerzas de seguridad públicas, unos servidores en definitiva públicos que están siempre. Al servicio de la ciudadanía en todo momento. Y esa red nos protege siempre, incluso cuando menos creemos necesitar de ella. Y por eso nuestra obligación es cuidarla y nunca más debilitarla. Y por eso la respuesta a esta tragedia nunca puede ser menos servicios públicos, tiene que ser mucha más inversión y más cuidado de lo que es de todos. Porque cada recorte en lo público es un recorte en nuestra capacidad para poder protegernos unos a otros en los momentos más difíciles como los que hemos vivido durante la pasada semana.
07:23 Señoras y señores, para mí es un honor participar en este foro, un foro de prestigio que año tras año ha sabido consolidarse como un punto de referencia de debate y que invita a reflexionar sobre los factores que impulsan el progreso. Y cómo darán forma al mañana. Permítame afrontar esta cuestión desde una doble perspectiva partiendo de una obra que estoy seguro muchos de ustedes conocerán. Hay libros, evidentemente, que cuentan una vida. Hay libros que despiden una época. Y creo que El mundo de ayer, de Stefan Zweig, hace ambas cosas. Cuenta una vida, pero también despide en una época.
08:08 En su primera mitad, este gran escritor lo que hace es narrar, como saben, su infancia, su juventud, en una Europa que era entonces cosmopolita de amistades que atravesaban fronteras. Una Europa, en definitiva, segura de sí misma. Convencida de que la interdependencia entre naciones, entre sus sociedades, era el mejor antídoto frente a cualquier tipo de conflicto bélico. La segunda parte del libro, en cambio, cuenta cómo el nacionalismo y, por tanto, los odios atávicos destruyeron aquel mundo. Y lo hicieron además de vínculos muy sólidos, de certezas muy sólidas, que resultaron a la postre no serlo. Suey escribe sus memorias, como saben, ya en el exilio. No había perdido, por tanto, una patria solo, había perdido un mundo. Y su historia nos recuerda que el progreso no puede darse por sentado, porque siempre existe ese riesgo de retroceso. Especialmente en un contexto tan complejo como el que vivimos, marcado por múltiples amenazas, pero que por razón de tiempo concentraré en tres que se ciernen sobre nuestro continente. Uno de ellos es, desde hace más de cinco años, el retorno en Europa.
09:27 de la guerra, en segundo lugar, la competencia entre potencias y, finalmente, la disputa de recursos. La primera amenaza la representa la guerra de agresión de Putin en Ucrania, no solo, pero me gustaría centrarme en esta intervención en ella, un conflicto que supera ya en duración a la Primera Guerra Mundial y que cuestiona precisamente la esencia misma de un orden internacional basado en reglas... por parte de uno de los miembros del Consejo de Seguridad Permanente de Naciones Unidas, como es Rusia. En lo relativo a la segunda amenaza, asistimos a una competencia feroz entre China y Estados Unidos. Hoy, precisamente, es el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien alerta sobre esa competencia feroz entre China y Estados Unidos y las repercusiones que podría tener en el conjunto del mundo. Un escenario que si exige algo a Europa es rapidez y firmeza para proteger la competitividad de nuestras empresas, reforzar nuestra soberanía, dotarnos de nuevos instrumentos e impulsar una inversión industrial y tecnológica que claramente necesitamos de manera urgente. Es algo que en reiteradas ocasiones, pero particularmente dos ex primeros ministros, Letta y Draghi, han planteado en sus informes.
10:45 Y, finalmente, la amenaza a la que nos enfrentamos es la disputa de los recursos de los que depende en buena medida nuestro bienestar en el siglo XXI. Esta guerra ilegal en Oriente Medio, las tensiones en el Estrecho de Hormuz, ilustran, yo creo, el precio a pagar para Europa por centrarlo en nuestro continente, pero evidentemente también en el conjunto del mundo, particularmente en el sur global, donde los recursos no son los que tenemos en Europa. En lo que va de año, para que nos hagamos una idea, esta guerra ha costado 100.000 millones de euros adicionales a causa del alza en el precio de los combustibles a los europeos y europeas. Para que nos hagamos una idea, estamos hablando de que es el doble o más del doble de todo lo que el presupuesto comunitario anual destina a una de sus más importantes políticas, como es la Política Agrícola Común.
11:38 Por tanto, de lo que estamos hablando es de que este triple desafío conduce a una misma conclusión, y es que Europa necesita ser más fuerte, necesita ser más autónoma y necesita estar más unida. Puede parecer muy sencillo decirlo, pero mi experiencia me indica, y sobre todo y particularmente con el panorama de gobiernos que tenemos en Europa, que no es tan fácil poner en marcha esta evidencia. Y sobre todo lo que necesita Europa es hacerlo sin renunciar a los principios y a los valores que la definen. Ayer me llamó, por ejemplo, la atención la carta que el secretario general de Naciones Unidas envió a la presidenta de la Comisión Europea, a la presidenta también del Consejo Europeo, alertando sobre los recortes que se están produciendo en la ayuda oficial al desarrollo o que se producirían como consecuencia de este nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea, que son los presupuestos comunitarios para los próximos años en los que, evidentemente, toda la rúbrica 3, vinculada con la ayuda a la cooperación, con las políticas de vecindad, en definitiva, con el compromiso de Europa por la estabilidad y el desarrollo del mundo, en los próximos años se vería gravemente afectado y, por tanto, así también se vería gravemente afectado aspectos tan importantes como la salud global o, como he dicho antes, la estabilidad en el mundo. Por eso me parece importante volver a subrayar… que necesitamos todo esto de Europa, pero sin renunciar a nuestros principios y a los valores que nos definen.
13:10 Y en este punto creo que por eso es tan importante el desempeño de España en estos últimos años conocíamos el último dato de crecimiento intertrimestral de una gran economía como la francesa. Caía un 0,1%, según he podido leer, me parece que en el Financial Times, pero es algo muy distinto a lo que está pasando en España. En España el desempeño durante estos últimos años creo que ha sido razonablemente óptimo. Marcamos, en consecuencia, un camino posible en el que no hay que elegir entre avanzar y proteger, entre crecer y reducir emisiones. España demuestra, en definitiva, con hechos que se puede crecer, que se puede crear empleo y, al mismo tiempo, reducir el déficit público y la deuda pública sin recortar ni sacrificar políticas públicas. Que se puede, en consecuencia, crecer mientras se reduce la desigualdad con políticas de redistribución que favorezcan eso que hemos llamado la cohesión social y territorial. Y que, por cierto, la transformación energética fue un acierto cuando se impulsó hace ocho años y que nos ha hecho ser menos vulnerables a shocks energéticos derivados de guerras, ya sea en Irán o en Europa o en Ucrania, en un contexto en definitiva geopolítico tan difícil y tan adverso como el que, digamos, sufrimos durante estos últimos años.
14:31 Por tanto, crecemos más, pero sobre todo crecemos mejor, reduciendo a la vez la deuda pública y el déficit público en un escenario global donde la mayor parte de las economías lo que están haciendo es endeudarse y aumentar en consecuencia su nivel de exposición y también reduciendo algo que a lo mejor… pasa más desapercibido, pero que también es importante, como es la deuda privada o la deuda exterior. No un indicador a costa de los otros, en consecuencia, como ocurrió en los años previos a la burbuja inmobiliaria y, por supuesto, en la crisis financiera. Solamente un dato. Cuando la deuda de los hogares, en esa burbuja inmobiliaria, llegó a alcanzar el 85% del PIB… o acumulábamos, quédense con esta cifra, 26 años seguidos de déficit por cuenta corriente. Lo que hacemos es mejorar los tres parámetros a la vez.
15:26 Esta misma semana, evidentemente ha pasado muy desapercibido, pero me parece importante subrayarlo, se confirmó que nuestra economía avanzó un 0,6% en el tercer trimestre y, por tanto, un 2,7% en lo que llevamos… de último año. También que logramos alcanzar los 22,8 millones de personas trabajando, es decir, 465.000 más que el último año, según la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística. Y todo ello, por cierto, con las cuentas en orden, con un déficit muy bajo, por ponerlo en contexto el más bajo de estos últimos 18 años y por debajo incluso de los objetivos comprometidos con Bruselas y avanzando, por tanto, en la senda de la consolidación fiscal.
16:18 Evidentemente, tenemos muchos temas pendientes, algunos muy acuciantes, como es, por ejemplo, la cuestión de la vivienda, provocado también por… En fin, es que leía hoy en un principal diario económico que hay partidos políticos que se niegan de nuevo a intervenir con la ley de vivienda en un mercado que claramente es disfuncional respecto a la oferta y la demanda. Y por eso quiero reivindicar no solamente lo que hace el Ayuntamiento de Barcelona, sino también la Generalitat de Cataluña al respecto. Pero, en todo caso, como decía, tenemos retos importantes, como es la vivienda, por supuesto el encarecimiento del coste de la vida, derivado de las guerras en Ucrania y en Oriente Medio, pero creo que en esta cuestión la evidencia también es rotunda. España está avanzando y lo hace sin renunciar al modelo social europeo.
17:10 Modelo, por cierto, cuestionado por fuerzas que no solamente buscan debilitar Europa, sino que también tratan de socavar nuestra unidad cuando precisamente más necesitamos de esa unidad. Por supuesto, lo que hacen también es pretender dar marcha atrás al reloj de la historia y desmantelar avances sociales que creíamos incuestionables. Esas fuerzas reaccionarias convierten preocupaciones legítimas en odio, prometen protección a base de levantar muros ficticios y buscan dividir a sabiendas de que 27 Estados, actuando por separado, son infinitamente más débiles que una Unión Europea fuerte y unida. Y creo que si entramos, por ejemplo, en el terreno de la seguridad o la defensa, es evidente que en un mundo de gigantes... Un presupuesto, una industria, una defensa fragmentada no otorgará mayores cotas de seguridad al continente europeo. En fin, para esa ultraderecha el conflicto o la confrontación no es solo un medio para alcanzar el poder, es un fin en sí mismo. Su estrategia traspasa fronteras.
18:17 Esta internacional ultraderechista, como la [¿calificó [¿?]?] para debilitar Europa desde dentro, es curioso cómo siendo ultranacionalistas han sabido, a diferencia de otros movimientos políticos, otros pensamientos ideológicos mucho más transnacionales y mucho más internacionalistas, hemos dejado ese espacio a esta internacional ultraderechista. Basta escuchar a sus dirigentes. Aquí, en España, la ultraderecha propone eliminar ayer mismo todas las políticas de género y todas las políticas vinculadas con la transformación energética y la transición ecológica, haciendo caso omiso, en consecuencia, a la evidencia científica o a la evidencia empírica. En Hungría, Orbán llegó a advertir del riesgo de una raza mixta. No hay más que recordar esa semifinal de la Copa del Mundo que ganó España cuando un expresidente de gobierno español hablaba de que Francia era una gran selección, pero tenía un problema y es que no tenía jugadores franceses. Banacci en Italia proclama que debe volverse a instaurarse, y cito textualmente, el patriarcado mediterráneo, como si el patriarcado mediterráneo no fuera… igual que otros patriarcados a lo largo y ancho del mundo. Y Gauland, presidente honorario de la AfD en Alemania, reduce el nazismo a una anécdota en la historia alemana.
19:45 Todos estos discursos banalizan el odio, banalizan el sufrimiento y la catástrofe que trajo en épocas no muy lejanas de la historia europea. Y remiten, en consecuencia, a los momentos más oscuros de nuestra historia. Y nos recuerdan algo muy importante, que la democracia y los derechos humanos no son el final de una carrera ya ganada. Que hay que luchar por ellos día tras día, todos los días. La pregunta, en consecuencia, es cómo hemos llegado hasta aquí. Y hay muchas respuestas a esa pregunta. Desde luego, antes he tenido ocasión... tanto de hablar con el presidente del Grupo Prisa, como también con algunos de los intelectuales que posteriormente van a intervenir en algunas mesas redondas, es evidente que la inteligencia artificial, que el diseño y la falta de transparencia de los algoritmos y cómo privilegian un tipo de debate sobre otros, afecta y mucho a la conversación política, no solamente política, sino también ciudadana de nuestros compatriotas.
20:46 Pero hoy me gustaría también centrarme en otra, que evidentemente apuntala el cómo hemos llegado hasta aquí. Y es ver cómo la ultraderecha efectivamente se consolida, consolida sus posiciones allí donde la derecha tradicional decide apoyarse en ella. Algo que, por cierto, debería de hacerles mirar a la historia. Y saber que cuando la derecha tradicional se ha apoyado o ha reconocido y ha tratado de blanquear esos pactos, blanqueando en consecuencia también y normalizando los discursos y las formas de hacer política de la otra derecha, acaban siendo subsumidas en ella. Afortunadamente, esto no ocurre en la consolidación de esas posiciones allí donde la derecha tradicional decide apoyarse en la ultraderecha en todos los países europeos. Sin ir más lejos, el que fue presidente del Partido Popular Europeo, el actual primer ministro de Polonia, Donald Tusk, excluyó de cualquier acuerdo a la ultraderecha. O incluso también hemos visto cómo el canciller Merz mantiene ese cordón sanitario frente a la AfD y ha advertido a su propio partido de que pactar con la ultraderecha sería vender, como ha dicho literalmente, el alma de la CDU.
22:04 Son líderes con los que, evidentemente, desde mis posiciones socialdemócratas discrepo en muchas cuestiones, en cuáles deben ser las soluciones a los problemas que sufre la sociedad europea. También en cuanto a lo que significa el proyecto europeo y cómo construirlo y fortalecerlo. Uno de los ejemplos más claros es la discrepancia que tenemos en cuanto a la ambición del presupuesto que Europa debe afrontar y tener para los próximos años. Pero hay algo que comparto con ellos y es saber que hay líneas que evidentemente no se pueden cruzar. Entre otras razones porque implica hacerlo de la mano de fuerzas sometidas a dirigentes y a oligarcas extranjeros, que son los que financian y marcan el rumbo a seguir a este movimiento ultraderechista que campa a lo largo y ancho del mundo. Y aquí no debería de haber dudas, porque España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv por supuesto no desde Moscú o Buenos Aires.
23:06 Y ese es el camino que necesita Europa, porque nuestra autonomía y nuestra protección no consisten en encerrarnos, en ensimismarnos, como en muchas ocasiones, por desgracia, los líderes europeos también trasladan, sino en compartir. Compartir soberanía para recuperar esa soberanía, para hacerla efectiva. Compartir capacidades para afrontar juntos esas amenazas. Por tanto, cuando Europa está unida, Europa gana, y lo demostramos en múltiples ejemplos a lo largo de estos últimos años. Por ejemplo, con las compras conjuntas de energía, de gas, en los momentos más difíciles de la guerra en Ucrania. Sin duda alguna, también con la pandemia de la COVID-19. Recordemos cómo empezamos la COVID-19. Cada Estado miembro buscándose la vida y no haciendo un ejercicio de solidaridad compartida ante un virus que no atendía ni entendía de fronteras, como bien sabe el presidentilla, que fue entonces el ministro de Sanidad. Pero bueno, al final lo que hicimos fue comprar vacunas conjuntamente, invirtiendo conjuntamente desde Europa, protegimos millones de empleos y pusimos en marcha un éxito del proyecto europeo, como fue la creación de los fondos Next Generation.
24:23 Por tanto, nuestra mayor fortaleza es la cooperación, también frente a quienes quieren fragmentarnos. Por eso, yo creo, señores y señores, que… No es que haya que repensar Europa para debilitarla, como desgraciadamente hay algunos líderes que están haciendo. Hay que repensar Europa para fortalecerla. Y nuestro proyecto común, por tanto, saber que no está en decadencia. En muchas ocasiones, cuando hablo con países... que están llamando a la puerta desde hace ya muchos años de adhesión y de pertenencia a la Unión Europea, pienso y les digo a los gobiernos que están ya en Europa que ese es el mejor test, la mejor prueba del vigor y de cómo nos ven desde fuera al proyecto comunitario. Si hay países que no quieren salir de Europa, sino que quieren adherirse a Europa, o aquel país que en un momento cometió en el año 2016... ese error de hacer un referéndum para salirse de la Unión Europea y que hoy, en cambio, está redefiniendo y repensando qué hacer en su relación con la Unión Europea.
25:31 No sabemos si en un futuro volver a adherirse a ella. Eso significa que nuestro proyecto comunitario, esa Unión Europea, no está en decadencia, sino que es todo lo contrario. Es un faro moral para la humanidad, es una tabla de salvación de derechos humanos, de democracia, de cohesión social y territorial y de progreso que, en definitiva, debemos continuar sosteniendo y mejorando. Sigue, como he dicho antes, siendo un faro moral para la humanidad. Es la única región en todo el mundo en la que los derechos humanos… Los derechos, en definitiva, no compiten con la innovación y la competitividad, sino que caminan de la mano.
26:11 Por eso, en conclusión, señores y señores, lo que frena el potencial de Europa no son nuestros valores, el estado del bienestar, los derechos de los trabajadores o la protección al medioambiente. Por supuesto, hay una queja que es la de la excesiva regulación. Yo siempre digo, no es un problema de regulación, sino de buena o mala regulación, de simplificación de esa regulación, pero no de exceso de regulación, porque, evidentemente, necesitamos también, por ejemplo, en el ámbito de la inteligencia artificial o, por ejemplo, en el ámbito de la transformación energética y la transición ecológica, tener un marco regulatorio que indique el horizonte hacia el que queremos progresar. Por tanto, lo que corre el riesgo de debilitar Europa no son nuestros valores, no son nuestras conquistas, sino el afán de renunciar a ellos.
27:02 Stefan Zweig, por terminar esta breve reflexión volviendo al principio de la misma, escribió sobre un mundo desaparecido ante sus ojos. Nuestra responsabilidad es impedir que las generaciones futuras escriban sobre aquello que dejamos perder. Conocemos nuestra historia, sabemos qué hemos construido juntos y juntas y somos conscientes de que nuestro destino, evidentemente ningún destino está escrito, depende de las decisiones que tomemos. Lo hemos visto estos días en Urda, un país es mucho más fuerte cuando se une ante la adversidad. Y lo mismo vale para Europa.
27:41 Por eso, frente a quienes quieren menos Europa, nuestra respuesta tiene que ser inevitablemente mucha más Europa. Frente a quienes defienden la involución como proyecto político, nosotros tenemos que defender el progreso. Y frente a quienes quieren confrontar y dividirnos, nosotros lo que tenemos que construir es una mayor unidad. Nada más y muchas gracias.







